Hace un par de años me compre un cerdito y le llame Totoro.
Intente criarle con los autenticos valores Cotos: Orgullo, soberbia, fortaleza y ground-dispatching.
Lo malo es que los niños me lo malcriaron llevandolo al Burger King y ahora pesa mas de 100 kilos. Como no podía mantener semejante mole y su soberbia en proporción, lo puse en adopción.
Lo último que se mi cérdito es que se las da de arquitecto en una empresa de Laca de Madrid, donde según cuentan no da ni golpe el muy cerdo.
martes, 23 de marzo de 2010
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